Para vos, para ti
porque cada vez que quiero contar esta historia
se me cae el lápiz;
un derrota partida en tres
que nunca comenzó.
aquí va la epopeya de mi gran huida
que se desliza a través de la tinta, del grafito,
se desborda el papel que nunca podrá abarcarnos.
Fútil, como el acto mismo de escriturarte.
Igual, por fin, aquí va:
y sabrás cuántos golpes de teclas necesité para olvidarte.